Las ondas de choque en fisioterapia son impulsos acústicos de alta energía que se aplican sobre la piel con un aparato para tratar tendinopatías y dolores que no han mejorado con otras medidas. Tienen buen respaldo en algunas lesiones, como la tendinitis calcificante del hombro, y resultados dudosos en otras. No requieren pinchazos ni anestesia.
Qué son las ondas de choque
Una onda de choque es una onda de presión, parecida a un sonido muy intenso y breve, que se transmite por los tejidos. La técnica se denomina terapia extracorpórea por ondas de choque porque la onda se genera fuera del cuerpo, en el aparato, y entra a través de la piel. En medicina se usa desde hace décadas para romper cálculos del riñón; en fisioterapia se emplea con energías mucho más bajas. Lo que se busca es estimular la reparación de un tejido lesionado que lleva tiempo sin curar y reducir el dolor. Hay dos tipos de equipos:
- Radiales: la presión es máxima en la superficie y se dispersa al profundizar. Son los más habituales en las clínicas de fisioterapia.
- Focales: concentran la energía en un punto más profundo.
La elección depende de la lesión y de su profundidad. En ninguno de los dos casos se trata de un tratamiento aislado: el fisioterapeuta lo indica dentro de un plan que incluye ejercicio y control de la carga.
Para qué se utilizan
Se reservan sobre todo para problemas crónicos, es decir, que duran meses pese al tratamiento con ejercicio. La evidencia no es igual en todos:
| Lesión | Qué dice la evidencia |
|---|---|
| Tendinitis calcificante del hombro, con depósitos de calcio en el tendón | Metaanálisis favorables: menos dolor, mejor función y reabsorción de las calcificaciones |
| Fascitis plantar que no mejora | Resultados inconsistentes según el NICE, el organismo británico de evaluación sanitaria, aunque sin problemas de seguridad importantes |
| Tendinopatía del Aquiles | Eficacia inconsistente y estudios escasos, según el NICE |
| Epicondilitis o codo de tenista | Una revisión Cochrane encontró poco o ningún beneficio frente a placebo |
También se usan en la tendinopatía rotuliana y en el dolor lateral de la cadera, donde el NICE también considera limitada la evidencia. En la fascitis plantar y en las lesiones de deportistas, las ondas de choque se suman al ejercicio y a la fisioterapia deportiva; no lo sustituyen.
Cómo es una sesión
- Valoración. El fisioterapeuta confirma la indicación y descarta contraindicaciones, como las que se citan más abajo.
- Localización. Se busca el punto doloroso, palpando o con ecografía, y se aplica un gel.
- Aplicación. El aparato emite los impulsos durante unos minutos. En muchos estudios se dan unos dos mil impulsos por sesión.
- Ejercicio. Se pautan ejercicios para casa, que dan continuidad al tratamiento.
Durante la aplicación se oye un golpeteo rítmico y se nota en la zona una sensación de impacto repetido, más molesta en los puntos más sensibles. Se trabaja sin anestesia, para que usted pueda avisar si la intensidad es excesiva. Las complicaciones graves descritas se han dado sobre todo con energías altas bajo anestesia, cuando el paciente no podía señalar el dolor.
Efectos secundarios y contraindicaciones
Lo habitual es notar después enrojecimiento, calor, un dolor sordo, algo de hinchazón o pequeños hematomas, que alcanzan su máximo en uno o dos días y desaparecen en pocos días. Las complicaciones graves, como la rotura de un tendón o la lesión de un nervio, son raras.
Antes de empezar, cuente al fisioterapeuta qué medicamentos toma y qué enfermedades tiene. No se aplican, o se valoran con mucho cuidado, en estos casos:
- Embarazo.
- Tumor, infección o herida en la zona.
- Trastornos de la coagulación o tratamiento anticoagulante.
- Trombosis reciente o aplicación sobre grandes vasos y nervios.
- Niños con cartílagos de crecimiento abiertos en la zona.
- Sobre el pulmón, o con marcapasos u otro implante en el campo de tratamiento.
Cuántas sesiones
No hay un número fijo. En muchos ensayos sobre fascitis plantar se aplican entre tres y cinco sesiones, una por semana. Es una referencia orientativa: el fisioterapeuta lo ajusta según la lesión, la respuesta y el ejercicio que usted haga entre sesiones. La mejoría puede tardar semanas en notarse.
Si tras las primeras sesiones no nota ningún cambio, no tiene sentido alargar el tratamiento sin más: conviene revisar el diagnóstico y el plan. Antes de empezar conviene preguntar tres cosas: si su lesión es de las que tienen respaldo para esta técnica, qué se hará si no mejora tras las primeras sesiones y qué ejercicios acompañan al tratamiento. Una clínica seria responde a las tres sin prometer resultados.
Si quiere saber si su lesión es de las que se benefician de esta técnica, puede consultar la fisioterapia traumatológica en León. Otras opciones para tendones que no mejoran son la EPI o la radiofrecuencia Indiba. Esta información no sustituye una valoración profesional.
Preguntas frecuentes
¿Las ondas de choque duelen?
Suelen resultar molestas, sobre todo en el punto más sensible. El fisioterapeuta ajusta la intensidad a lo que usted tolera y puede subirla poco a poco. Después es habitual notar la zona dolorida, enrojecida o algo hinchada durante uno o dos días. Si la molestia es muy intensa durante la sesión, avise.
¿Cuántas sesiones de ondas de choque se necesitan?
En muchos estudios sobre fascitis plantar se aplican entre tres y cinco sesiones, una por semana. Es una referencia orientativa, no una regla: el número lo decide el fisioterapeuta según la lesión y la respuesta. La mejoría no siempre es inmediata, y conviene acompañarla de ejercicio.
¿Las ondas de choque sirven para la epicondilitis?
Es una de las indicaciones con resultados más discutidos. Una revisión Cochrane sobre el dolor lateral del codo concluyó que las ondas de choque aportaban poco o ningún beneficio frente a un tratamiento simulado. Para el codo de tenista, el ejercicio sigue siendo la base del tratamiento de fisioterapia.
¿Se puede hacer deporte después de una sesión de ondas de choque?
Depende de la lesión y de cómo note la zona. Si queda dolorida, lo prudente es reducir ese día el esfuerzo que más la carga y retomarlo poco a poco. El fisioterapeuta le indicará qué actividad mantener y qué ejercicios hacer entre sesiones.


