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Fisioterapia León

Fisioterapia de suelo pélvico en León

Los escapes de orina o la sensación de peso en la pelvis son frecuentes, pero no hay que resignarse. Le explicamos cuándo conviene una valoración y cómo se trabaja.

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Mujer haciendo ejercicio sobre una pelota de estabilidad

La fisioterapia de suelo pélvico en León trata los problemas de la musculatura que cierra la pelvis por abajo y sostiene la vejiga, el útero y el recto: escapes de orina, sensación de peso, dolor pélvico o secuelas del parto. Es un tratamiento conservador, basado sobre todo en ejercicio supervisado, para mujeres y para hombres. Siempre empieza con una valoración individual.

Qué es la fisioterapia de suelo pélvico

El suelo pélvico es un conjunto de músculos y tejidos que sostiene los órganos de la pelvis y ayuda a controlar la orina, las heces y los gases. Cuando se debilita, está demasiado tenso o no se coordina bien, aparecen síntomas que afectan a la vida diaria y de los que a menudo cuesta hablar.

Esta fisioterapia enseña a reconocer y a usar esa musculatura y la entrena con un programa adaptado. No siempre se trata de ganar fuerza: a veces el problema es una musculatura que no se relaja bien, y el trabajo se centra en aprender a soltarla. Para la incontinencia urinaria de esfuerzo y la mixta, la guía clínica británica NICE recomienda como primer tratamiento un programa de entrenamiento del suelo pélvico supervisado de al menos tres meses. Los ejercicios básicos se explican en la guía de ejercicios de suelo pélvico, aunque hacerlos bien sin supervisión no siempre es fácil.

Cuándo conviene una valoración

  • Escapes de orina al toser, reír, saltar o correr (incontinencia de esfuerzo).
  • Ganas repentinas e intensas de orinar que cuesta contener (urgencia).
  • Sensación de peso o de bulto en la vagina, que puede indicar un prolapso, es decir, el descenso de algún órgano de la pelvis.
  • Escapes de gases o de heces.
  • Dolor en la pelvis o en las relaciones sexuales.
  • Después del parto, aunque no haya síntomas claros.

Si hay sangre en la orina, fiebre, dolor al orinar o un cambio brusco en el control de la vejiga o del intestino, consulte primero con su médico: hay que descartar una infección u otra causa que requiera atención médica.

Embarazo y posparto

El embarazo y el parto someten al suelo pélvico a una carga importante. La guía NICE aconseja animar a todas las embarazadas a entrenar esta musculatura para prevenir síntomas, y plantea un programa supervisado de tres meses desde la semana 20 en mujeres con una madre o una hermana con problemas de suelo pélvico. Durante el embarazo, el ejercicio se adapta a cada etapa y a las indicaciones de la matrona o del ginecólogo.

En el posparto, la valoración se hace pasadas unas semanas del parto, cuando lo considera oportuno el profesional que sigue a la madre. Se revisan la fuerza y la coordinación del suelo pélvico, la cicatriz si la hay y la separación de los músculos rectos del abdomen (diástasis abdominal). Con ello se pauta una vuelta progresiva al ejercicio, también al de impacto como correr o saltar.

Suelo pélvico en el hombre

Los hombres también tienen suelo pélvico y también pueden necesitar tratarlo. El caso más habitual es la incontinencia de orina tras una operación de próstata: las guías europeas y estadounidenses de urología recomiendan ofrecer el entrenamiento del suelo pélvico después de la cirugía para acelerar la recuperación del control de la orina. También se valoran el goteo después de orinar y algunos casos de dolor pélvico.

Cómo es la primera valoración

  1. Entrevista: síntomas, embarazos y partos, cirugías, hábitos de bebida y de baño, actividad física y medicación.
  2. Exploración: postura, abdomen y respiración. Si es útil, se propone una exploración interna, vaginal o anal, para comprobar cómo contrae la musculatura. Se explica antes, solo se hace con su consentimiento y se detiene cuando usted lo pida. Si prefiere no hacerla, hay otras formas de valorar y de tratar.
  3. Plan: ejercicios para casa, pautas de hábitos y objetivos.

Si es su primera vez, en la página sobre la primera sesión de fisioterapia se explica qué llevar.

Cuántas sesiones hacen falta

Depende del problema y de la valoración. Como referencia, los programas supervisados que recomiendan las guías duran al menos tres meses, con sesiones espaciadas y ejercicio diario en casa: la constancia entre visitas pesa tanto como las propias sesiones. El fisioterapeuta revisará la evolución y, si no hay mejoría, le aconsejará volver a su médico. Los criterios del precio se explican en tarifas de fisioterapia en León.

La información de esta página es general y no sustituye una valoración profesional. Si quiere una valoración, puede solicitar información.

Preguntas frecuentes

¿Es normal tener escapes de orina después del parto?

Son frecuentes, pero no deben darse por normales ni por definitivos. Muchas mujeres mejoran con un programa de ejercicios de suelo pélvico bien pautado y supervisado. Conviene comentarlo en la revisión posparto y pedir una valoración si los escapes continúan pasadas unas semanas.

¿La exploración interna de suelo pélvico es obligatoria?

No. La exploración interna ayuda a saber cómo contrae la musculatura, pero solo se hace con su consentimiento y después de explicarle en qué consiste. Puede pedir que se detenga en cualquier momento. Si prefiere no hacerla, el fisioterapeuta usará otras formas de valoración y de tratamiento.

¿Los hombres pueden hacer fisioterapia de suelo pélvico?

Sí. Es especialmente útil en la incontinencia de orina tras la cirugía de próstata, en la que las guías de urología europeas y estadounidenses recomiendan ofrecer el entrenamiento del suelo pélvico tras la cirugía para acelerar la recuperación. También se valora el goteo después de orinar. Conviene coordinar el inicio con el urólogo.

¿Cuánto tardan en notarse los ejercicios de suelo pélvico?

El músculo necesita tiempo para fortalecerse, de modo que la mejoría suele ser gradual. Por eso las guías clínicas plantean programas supervisados de al menos tres meses antes de valorar otras opciones. La regularidad en casa y una técnica correcta, revisada por el fisioterapeuta, influyen mucho en el resultado.

¿Quiere que valoremos su caso?

Cuéntenos qué le ocurre y le indicaremos qué informes conviene traer a la primera sesión.

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